Para recordar
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Aclaremos algo desde el principio: tener fantasías es completamente normal. De verdad. No es algo sucio, ni extraño, ni una señal de que “falte algo” en tu relación. Es simplemente tu mente jugando con el deseo. Las fantasías son un territorio de exploración íntima. Pueden ser suaves, intensas, románticas, muy directas… o todo eso al mismo tiempo. Algunas mujeres las viven en solitario, otras prefieren compartirlas… y algunas nunca desean hacerlas realidad. Y (spoiler) eso también está perfectamente bien.
Así que, si alguna vez te has preguntado si eres la única que se muerde el labio imaginando ciertos escenarios, tranquila: estás muy lejos de ser un caso aislado. Veamos el top 10 de las fantasías más comunes entre las mujeres. Tal vez te reconozcas en algunas. Tal vez no. Y en cualquier caso, está bien.
El top 10 de un vistazo
| Fantasía | De qué habla | Mujeres que fantasean con ello |
|---|---|---|
| 1. La dominación consentida (el abandono del control) | Soltar el control, dejar de decidir | 64,6 % |
| 2. El sexo en público (sin ser vista) | La adrenalina, el morbo de lo prohibido | 57,3 % en público, 81,7 % en un lugar insólito |
| 3. El misterioso desconocido | Deseo en bruto, sin carga mental | 48,9 % |
| 4. Tomar el poder | Afirmarte, marcar el ritmo | 46,7 % |
| 5. El trío | La curiosidad, ser el centro de atención | 56,5 % con dos hombres, 36,9 % con dos mujeres |
| 6. El slow sex ultra conectado | La lentitud, la conexión | no medido |
| 7. El BDSM | Un marco claro, sensaciones amplificadas | 52,1 % (ser atada) |
| 8. Los juegos de rol | Romper la rutina en pareja | no medido |
| 9. La exploración queer | Un deseo más flexible que las etiquetas | 36,9 % |
| 10. La fantasía romántica intensa | La pasión, el vínculo intenso | 92,2 % |
¿De dónde salen estas cifras? De un estudio de Quebec publicado en 2015 en el Journal of Sexual Medicine: 1516 adultos, entre ellos 799 mujeres, indicaron escenario por escenario con qué fantasean. La muestra no es representativa (lo precisan los propios investigadores) y nuestro orden no es un podio: toma estos porcentajes como referencias. Aun así dejan algo muy claro: ninguna de las fantasías medidas aquí es rara.
1. La dominación consentida (el abandono del control)
Es una de las fantasías sexuales más frecuentes entre las mujeres. Dejarse guiar, dejar de decidir, abandonar el control y convertirse en el centro ardiente del deseo… es una fantasía muy extendida.
Pero atención: fantasear con la dominación no significa querer sufrir. En la imaginación, todo está elegido. El marco es claro, el consentimiento está presente. Y es precisamente esa seguridad la que permite soltarse.
Las cifras lo confirman: en el estudio de Quebec, el 64,6 % de las mujeres dice fantasear con ser dominada. Y cerca de la mitad de las que describen este escenario precisan… que no querrían vivirlo de verdad.
Cómo explorarlo con suavidad
- Decidir un pequeño escenario de dos minutos para probar la dinámica.
- Utilizar una palabra clave clara para detenerse si es necesario.
- Introducir un solo gesto dominante, no todo de golpe.
- Jugar con gestos simbólicos (manos guiadas, una voz más firme).
2. El sexo en público (sin ser vista)
Un ascensor, una playa desierta, la parte trasera de un coche o un probador… Esta fantasía juega con la adrenalina y el pequeño vértigo de lo prohibido. Se basa en la idea de estar “casi” descubiertos, pero no realmente.
Lo excitante aquí no es la exposición real, sino la intensidad del momento: el corazón acelerado, la sensación de hacer algo un poco fuera de lo habitual.
En el mismo estudio, el 57,3 % de las mujeres fantasea con el sexo en un lugar público, y el 81,7 % con un lugar insólito (una oficina, por ejemplo).
Cómo explorarlo con suavidad
- Elegir un lugar totalmente privado con una atmósfera “pública”.
- Llevar ropa fácil de ajustar.
- Acordar detenerse inmediatamente si alguien se acerca.
3. El misterioso desconocido
Entre las fantasías más comunes aparece con frecuencia el deseo de un perfecto desconocido. Todo empieza con una mirada, una pasión que se enciende y que solo dura una noche.
¿Por qué es tan habitual? Porque elimina por completo la carga mental. No hay historia detrás, ni rutina, ni expectativas. Solo deseo.
Casi una de cada dos mujeres (48,9 %) dice fantasear con ello, siempre según el estudio de Quebec.
Cómo explorarlo con suavidad
- Elegir un escenario claro: bar de hotel, cafetería, estación. Llegar por separado.
- Escribir cada uno un pequeño guion secreto (quién eres, qué buscas).
- Añadir un detalle diferente: un acento, una postura, una actitud.
- Decidir que el juego dura solo una hora.
4. Tomar el poder
Si algunas fantasías giran en torno a soltarse, otras hacen exactamente lo contrario. Muchas mujeres fantasean con dirigir, iniciar y marcar el ritmo.
Es una fantasía de afirmación, donde la mujer experimenta su propia seguridad y su fuerza sexual.
El 46,7 % de las mujeres encuestadas fantasea con dominar a su pareja: casi tantas como las que sueñan con un desconocido.
Cómo explorarlo con suavidad
- Elegir una posición en la que marques el ritmo.
- Guiar los gestos con tus manos.
- Crear un momento en el que tú decidas cómo evoluciona la escena.
- Usar la palabra para expresar dirección o intención.
5. El trío
El trío aparece muy a menudo en las fantasías femeninas. La idea suele ser encontrarse en el centro de la atención, sentir varios deseos converger, multiplicar sensaciones.
Esta fantasía suele hablar más de curiosidad y novedad que de una carencia en la vida íntima.
En cifras: el 56,5 % de las mujeres del estudio de Quebec fantasea con sexo con dos hombres, y el 36,9 % con dos mujeres.
Cómo explorarlo con suavidad
- Hablar de límites antes que nada.
- Imaginar un escenario ficticio sin intención de realizarlo.
- Mirar perfiles juntos solo por curiosidad.
- Definir roles para evitar confusiones.
6. El slow sex ultra conectado
En contraste con los escenarios más intensos, muchas mujeres imaginan una sexualidad basada en la lentitud y la conexión emocional. Una experiencia donde se toma tiempo para mirarse, tocarse y dejar que el deseo crezca.
Esta fantasía refleja un deseo de conexión sincera y de presencia real.
Cómo explorarlo con suavidad
- Dedicar un momento sin objetivo concreto.
- Practicar un contacto lento, incluso vestidos.
- Crear noches sensuales con masajes y luz tenue.
- Usar una música suave que marque el ritmo.
7. El BDSM
Para muchas mujeres, el BDSM forma parte de las fantasías más intrigantes. Por ejemplo, la idea de ser atada puede crear un marco muy codificado donde cada gesto tiene un significado.
La restricción voluntaria puede intensificar las sensaciones y generar una tensión muy particular.
Ser atada es una fantasía para el 52,1 % de las mujeres del estudio de Quebec; recibir azotes o latigazos, para el 36,3 %. Una precisión importante, eso sí: la asfixia erótica, incluso «ligera», no tiene nada de práctica suave. Como recuerdan los investigadores, no está exenta de riesgo en ninguna circunstancia.
Cómo explorarlo con suavidad
- Empezar con ataduras suaves.
- Introducir una sola sensación o elemento.
- Utilizar el sistema verde / naranja / rojo para expresar límites.
- Comenzar con prácticas muy ligeras.
8. Los juegos de rol
Los juegos de rol aparecen con frecuencia en las fantasías. Imaginarse como dos desconocidos, interpretar un personaje seguro de sí mismo o recrear una escena de encuentro inesperado.
La idea es romper la rutina sin cambiar de pareja.
Cómo explorarlo con suavidad
- Inventar un escenario donde ambos sean desconocidos.
- Elegir nombres ficticios.
- Enviarse un mensaje que inicie el juego.
- Elegir un lugar neutral.
9. La exploración queer
La idea de una experiencia con otra mujer aparece con frecuencia en el imaginario femenino, incluso entre mujeres que se consideran heterosexuales.
Esto no define necesariamente una orientación. Simplemente muestra que el deseo puede ser más flexible que las etiquetas.
En el estudio de Quebec, el 36,9 % de las mujeres fantasea con sexo con otra mujer. Y en Estados Unidos, el 59 % de las mujeres exclusivamente heterosexuales encuestadas por el investigador Justin Lehmiller dice haber tenido alguna vez una fantasía con una persona de su mismo sexo.
Cómo explorarlo con suavidad
- Ver contenido queer suave para inspirarse.
- Probar juguetes o estímulos diferentes.
- Compartir lo que despierta curiosidad sin presión.
10. La fantasía romántica intensa
Algunas mujeres se identifican más con un imaginario centrado en la pasión. Una conexión muy fuerte, una mirada que lo cambia todo, una intensidad emocional profunda.
Sorpresa: esta es la verdadera número uno. El 92,2 % de las mujeres del estudio de Quebec fantasea con sentimientos románticos durante el sexo, y el 84,9 % con un lugar romántico. Ningún otro escenario está tan extendido.
Cómo explorarlo con suavidad
- Crear una atmósfera fuera de la rutina.
- Imaginar una escena de reencuentro.
- Intercambiar algunos mensajes antes de verse.
- Usar una playlist que construya la tensión.
¿Fantasear es querer vivirlo?
No: una fantasía es un guion que te cuentas, no un contrato que firmas. Algunas dan ganas de pasar a la acción. Otras solo excitan porque siguen siendo imaginarias: en tu cabeza lo controlas todo, desde el decorado hasta la última palabra. En el estudio de Quebec, cerca de la mitad de las mujeres que describen una fantasía de sumisión precisan que no querrían vivirla de verdad.
Y aun cuando las ganas existen, a menudo se quedan sin decir: en la encuesta de Justin Lehmiller a más de 4000 estadounidenses, unas cuatro de cada cinco personas decían que les gustaría hacer realidad su fantasía favorita, pero solo cerca de la mitad la había compartido con su pareja, y alrededor de una de cada cinco la había cumplido.
Así que no tienes nada que «confesar», nada que cumplir para ser una mujer liberada, ni cuentas que rendir por lo que pasa en tu cabeza. Una fantasía se puede saborear a solas, darle chispa a una noche en pareja… o simplemente quedarse ahí, hasta la próxima vez. Y si te apetece pasar de la cabeza al cuerpo, nuestras guías sobre el placer femenino y sobre cómo estimular el punto G toman el relevo.
¿Dónde ver estas fantasías filmadas con respeto?
Para alimentar la imaginación sin toparte con escenas rodadas de cualquier manera, lo más sencillo es recurrir al porno ético. Porno en el que todo el mundo ha dicho sí, lejos de la cámara colocada siempre del mismo lado (eso tiene nombre: el male gaze). Tres direcciones encajan especialmente bien con este top 10.
guionesErika Lust: tus fantasías, en cortometrajes
Con XConfessions, lanzado en 2013, confesiones anónimas del público se convierten en cortometrajes. Luz cuidada, historias de verdad, personajes que tienen una vida antes de desnudarse… Si te gusta que una fantasía se cuente como una película, es aquí donde hay que mirar.
complicidadLustery: parejas reales, de verdad
Parejas reales que se graban en casa, como hacen el amor cuando nadie mira. Perfecto para las ganas de slow sex y de pasión: lentitud, miradas, risas y orgasmos que se toman su tiempo.
audioLe Son du Désir: cierra los ojos
Sin imágenes, solo voces. Relatos sensuales en audio para escuchar con auriculares, para quienes prefieren imaginar la escena antes que mirarla. Que es, al fin y al cabo, la definición misma de la fantasía. A tener en cuenta: los relatos están en francés.
¿Ganas de ver más? Nuestras opiniones sobre las plataformas de porno para mujeres las repasan una por una.
FAQ
¿Las fantasías cambian según la edad o la situación?
Sí y no. Factores como la experiencia, la confianza en uno mismo, la maternidad o la situación sentimental pueden influir. Algunas fantasías aparecen con el tiempo y otras desaparecen. El imaginario no es fijo.
¿Por qué algunas fantasías son tan comunes?
El cerebro humano se siente atraído por la transgresión simbólica, pero también por el control y el abandono del control. Muchas fantasías juegan con ese equilibrio.
¿Cómo hablar de fantasías en pareja?
Elegir un momento tranquilo, fuera de una relación sexual. Compartir lo que despierta curiosidad sin presión. Lo importante no es realizar todo, sino abrir un espacio de conversación.
¿Cuál es la fantasía más común entre las mujeres?
No es la que se suele creer. En un estudio de Quebec publicado en 2015 (1516 adultos, entre ellos 799 mujeres), el 92,2 % de las mujeres dice fantasear con sentimientos románticos durante el sexo, muy por delante de ser dominada (64,6 %) o del sexo con dos hombres (56,5 %). La pasión sigue siendo el escenario número uno.
¿Es normal tener una fantasía que no quieres cumplir de ninguna manera?
Sí. En ese mismo estudio, cerca de la mitad de las mujeres que describen una fantasía de sumisión precisan que no querrían vivirla de verdad. Una fantasía puede excitar precisamente porque sigue siendo imaginaria: en tu cabeza lo decides todo.